En la visita, el cliente pregunta «¿te queda?», «¿a cuánto me lo dejas?» o «¿qué te pedí la última vez?». Si tu comercial no lo sabe, apunta, llama a la oficina o promete contestar luego. Y el pedido se vuelve a teclear al llegar.
Con una app de pedidos conectada a Sage 200, la oficina va en el móvil del comercial.
Qué hace tu comercial desde el móvil
- Elige el cliente de su cartera en segundos: recientes, los que más visita y favoritos.
- Hace el pedido o la oferta por el cliente, delante de él. Llega a Sage 200 en pocos minutos, a su nombre.
- Ve lo que más le compra ese cliente por mes, trimestre o año, y lo repite con un toque.
- Sigue lo que han pedido sus clientes por el portal, con su estado en Sage 200.
- Trabaja sin cobertura: prepara el pedido igual y se envía al volver la red.

Stock y precio de Sage 200, al momento
Si lo activas, tu comercial pregunta a Sage 200 en ese mismo instante: el stock por almacén, con lo comprometido y lo pendiente de recibir, y el precio que aplicaría Sage 200 a ese cliente y esa cantidad, con sus descuentos.

Cada comercial, su cartera
Cada comercial ve solo sus clientes; el responsable, los de su equipo. Y cada pedido queda registrado a nombre de quien lo hizo.
¿Y si prefiere dictar el pedido?
Para eso está el pedido por voz con el Asistente de Claude: el comercial se lo dice al móvil, con sus palabras, y el pedido entra en Sage 200.
Para saber más
¿Lo vemos con tus datos? Te lo enseñamos con tu Sage 200.