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Abrimos una serie nueva: conversaciones con directivos que usan Sage 200 y que han conectado Claude, la IA de Anthropic, a sus datos. Nos reunimos con ellos cada quince días, vemos qué han probado y qué les ha sorprendido, y lo contamos aquí con sus palabras.

Empezamos con Ricardo Palacio, directivo de Vara del Rey, una empresa de distribución de alimentación de Canarias que sirve, entre otros, a hoteles. Un sector con miles de referencias que se parecen, formatos distintos para el mismo producto y pedidos que llegan de cualquier manera.

«No se me ocurría cómo usar la IA»

A Ricardo le pasaba lo que a muchos directivos: sabía que la inteligencia artificial era importante, pero no encontraba dónde aplicarla en su empresa. Hasta que la probó con sus propios datos de Sage 200.

Ricardo Palacio: «Es una conexión neuronal que ha cambiado mi cerebro».

Me pegué meses, por no decirte años, pensando cómo aplicar la IA a nuestra empresa. Y ahora no se me paran de ocurrir ideas para nuestro día a día.

Ricardo Palacio, directivo de Vara del Rey

Lo interesante es cómo cambió su forma de verlo. Al principio pensaba que conectar Claude a Sage 200 servía para consultar, y para consultar ya tenía su BI. Lo que le convenció fue otra cosa: que Claude no solo lee Sage 200, sino que relaciona la información y la usa para hacer trabajo de verdad.

Un empleado que casi no se equivoca

Donde más lo nota es en los pedidos. En la distribución de alimentación es muy fácil equivocarse: un hotel pide «solomillo» y hay decenas de referencias que se llaman así. Un pedido mal servido obliga a volver con el camión, recoger el producto, hacer un abono y volver a preparar y enviar.

Ricardo le dicta a Claude el pedido con sus palabras: el punto de entrega, la fecha, «30 kilos de solomillo y dos cajas de pluma», y lo que quiere que ponga en las observaciones. Claude busca el cliente al que pertenece ese punto de entrega, mira lo que suele pedir y elige la referencia con un razonamiento que el propio Ricardo enseña en pantalla: suele pedir este solomillo, con cantidades parecidas, y no el otro. Antes de grabar, le hace una propuesta; con su «sí», el pedido entra en Sage 200 con las unidades correctas.

Ricardo Palacio: «Tienes un empleado súper inteligente que comete muy pocos errores».

Tienes un empleado súper inteligente que comete muy pocos errores y, si los comete, le puedes educar para que no los vuelva a cometer. Cosa que con las personas, lamentablemente, no pasa.

Ricardo Palacio, directivo de Vara del Rey

Esa es la clave de lo que llama «educarle»: en las instrucciones de su proyecto le explica a Claude cómo trabaja su empresa (en qué campo van los kilos y en cuál las cajas, que primero le proponga el pedido y no lo grabe directamente…), y Claude lo tiene en cuenta en cada pedido.

De dos meses a un día

El segundo gran ahorro está en las tareas que antes ocupaban semanas. El presupuesto de ventas, cliente por cliente y producto por producto, era una de ellas.

Ricardo Palacio: el presupuesto de ventas, de dos meses a un día.

Nos pegábamos dos meses, una hora al día, viendo cliente por cliente qué podíamos vender y dónde. Y esto, si lo haces bien con la IA, no te lleva más de un día.

Ricardo Palacio, directivo de Vara del Rey

Otra tarea que le ha quitado de encima: muchos clientes le mandan su tarifa en Excel con sus propios códigos. Antes había que buscar, línea a línea, qué artículo suyo era cada uno. Ahora le pide a Claude que ponga al lado el código de Sage 200, y Claude lo acierta porque sabe qué compra cada cliente y a qué precio.

Ricardo Palacio: las tarifas en Excel de sus clientes, con su código de Sage 200 al lado.

Y en la calle, con el comercial

La tercera idea es la movilidad. Antes de entrar a ver a un cliente, el comercial le pregunta a Claude qué tiene que saber, y en segundos sabe, por ejemplo, que ese cliente ha bajado un 30 % sus compras de un producto. Al salir, en la misma conversación, dicta el pedido. Sin buscar un sitio con wifi ni pararse a teclear.

Ricardo Palacio: «Una herramienta para trabajar en movilidad brutal».

Lo que nos llevamos de esta conversación

  • La utilidad aparece al probarlo con tus datos. Hasta entonces, la IA es una idea abstracta.
  • Lo potente no es consultar, es relacionar y hacer: grabar pedidos, cruzar tarifas, preparar un presupuesto.
  • Se le enseña como a un empleado, con instrucciones claras, y no repite el error.
  • Cada directivo encuentra sus usos. En las próximas conversaciones veremos más usos, de Ricardo y de otros directivos que ya lo usan.

Gracias, Ricardo, por contarlo tal cual.

Para saber más

¿Lo vemos con tus datos? Te lo enseñamos con tu Sage 200.