Tus clientes hacen sus pedidos solos, y llegan a Sage sin que nadie los teclee.
Tu tienda abierta 24 horas para tus clientes, conectada a tu Sage.
Tu equipo vende. O copia pedidos.
¿Cuánto tiempo pasa tu equipo al teléfono tomando pedidos?
¿Cuántos correos con «¿cuándo me llega lo mío?» contestáis cada semana?
¿Cuántas veces se ha tecleado mal una referencia al pasar un pedido a Sage?
Con el Portal, tus clientes dejan de depender de que alguien les coja el teléfono. Piden cuando quieren, ven lo suyo cuando quieren, y tu equipo se dedica a vender en lugar de copiar.
Cómo funciona, en tres pasos
1. Invitas a tus clientes. Cada uno recibe su acceso por correo y se instala el Portal en el móvil como una app más.
2. Tu cliente pide. Busca tus artículos, pone cantidades y envía su pedido o pide una oferta. Sin llamadas y sin esperas.
3. Llega a tu Sage. El pedido entra directamente, con su cliente y sus artículos. Nadie lo teclea.
Lo que puede hacer tu cliente
Pedir en segundos. Busca por código o por nombre, suma cantidades y envía. Nada sale hasta que él lo decide.
Repetir lo de siempre. Ve los artículos que más te compra, del último mes, trimestre o año, y los añade con un toque.
Una oferta en un minuto. Tu Sage le pone sus precios de verdad. Si le convence, la acepta con un botón y es un pedido. Si no, pide otra versión.
Saber cómo va lo suyo. Sus pedidos pendientes de servir y sus entregas, línea a línea, sin llamarte.
Pedir sin cobertura. En el almacén o en la obra prepara el pedido igual; se envía solo cuando vuelve la red.
Para quién
Tu cliente: «¿Puedo hacer el pedido a las once de la noche sin llamar a nadie?» Sí. Desde el móvil, cuando quiera, y ve cómo va sin preguntar.
Tu comercial: «¿Puedo dejar el pedido hecho en la visita, delante del cliente?» Sí. Entra como ese cliente desde su móvil y lo envía allí mismo.
Administración: «¿Cuántos pedidos me quito de teclear?» Todos los que entren por el Portal: llegan a Sage completos.
Gerencia: «¿Van a ver mis clientes lo que no deben?» No. Tú decides, persona a persona, qué puede ver y hacer cada uno.
Lo que gana tu empresa
Pedidos sin teclear. Menos trabajo administrativo y ni un error de copia.
Menos teléfono y menos correos. El «¿cómo va lo mío?» lo resuelve el propio cliente.
Tú decides qué ve cada cliente. Si puede pedir, pedir ofertas, ver precios, seguir sus pedidos o consultar artículos.
Todo a la vista. Una pantalla con las ofertas y los pedidos que han llegado, y en qué punto está cada uno.
Tus precios, siempre los de Sage. El Portal no inventa nada: precios, condiciones y numeración salen de tu Sage.
Los clientes que aún no lo son, también. Un cliente potencial puede pedirte ofertas, pero no pedidos.
«Apúntame esto.» Y ya está pedido.
Tu comercial está de visita y el cliente le dice qué necesita. Abre el Portal en su móvil, entra como ese cliente y hace el pedido allí mismo. Tiene a mano sus clientes favoritos y los últimos que ha visitado. Cada comercial ve solo su cartera, y el responsable, la de su equipo.
Preguntas que te harás
¿Mis clientes tienen que instalar algo raro? No. Entran con su correo y, si quieren, lo añaden a la pantalla de inicio del móvil como cualquier app.
¿Van a ver mis precios? Solo si tú quieres, cliente a cliente. Y siempre son los precios de tu Sage.
¿Y si un cliente se equivoca en un pedido? Lo ves al momento en la pantalla de pedidos solicitados, con todas sus líneas.
¿Tengo que cambiar algo en Sage? No. El Portal trabaja con tu Sage tal como está.
Menos teléfono, menos correos, más pedidos.
Pide una demo y mira lo que verían tus clientes.