Tus pedidos llegan por correo. Dejan de pasar por el teclado.
Docs lee los pedidos que te mandan tus clientes y las facturas de tus proveedores, reconoce de quién son, los casa con tu Sage y te lo deja listo. Tú lo revisas y, con un clic, el pedido está en Sage.
Pedidos de clientes
Tus clientes te mandan los pedidos por correo, en PDF, en foto o escritos en el propio mensaje, y alguien de tu equipo los copia línea a línea en Sage. Docs los lee por ti: reconoce quién es el cliente, casa cada línea con tus artículos de Sage y te lo deja preparado.
Qué hace por ti
Lee los pedidos del correo. En PDF, en foto o escritos en el propio mensaje. Tú no copias nada.
Sabe de qué cliente es. Por el correo, por el CIF o por el nombre. Si duda, te lo pregunta.
Casa con tus artículos. Cada línea con su artículo de Sage, y te dice cuánto se parece.
Aprende de ti. Lo que corriges una vez, lo recuerda para el siguiente pedido de ese cliente.
Elige a dónde se entrega. Te propone el domicilio de envío del cliente que más se parece al del pedido, y lo puedes cambiar.
A Sage con un clic. Cuando lo has revisado, entra en Sage como un pedido más, con su serie.
Para quién
Administración: «¿Cuántos pedidos tecleamos a mano cada día?»
Dirección: «¿Por qué un pedido que llegó a las nueve no está en Sage hasta la tarde?»
Comercial: «¿Ha entrado ya el pedido de mi cliente?»
Facturas de proveedor
Cada factura, cotejada con su albarán antes de pagarla.
Docs lee las facturas que te mandan tus proveedores, reconoce de quién son y las compara línea a línea con los albaranes que ya tienes en Sage. Ves las diferencias de precio y de cantidad antes de pagar, no después.
Qué hace por ti
Lee las facturas del correo. En PDF o foto, del buzón donde ya te llegan. Tú no copias nada.
Sabe de qué proveedor es. Por el correo, por el CIF o por el nombre, contra tu ficha de proveedores.
Coteja con los albaranes. Busca los albaranes pendientes de ese proveedor y los compara línea a línea.
Te enseña las diferencias. Precio, cantidad o una línea sin albarán, marcadas antes de que la des por buena.
También las de servicios. Luz, transporte o asesoría, que no llevan albarán, van a su propia bandeja.
Y, cotejada, la das por buena. Con las diferencias a la vista, decides tú antes de pagar.
Para quién
Compras: «¿Esta factura coincide con lo que de verdad nos entregaron?»
Administración: «¿Cuántas horas al mes se van en puntear facturas contra albaranes?»
Dirección: «¿Cuánto pagamos de más sin darnos cuenta?»
Una cifra de verdad
En el primer cliente que lo usa en producción, del 11 de septiembre al 2 de octubre de 2026: 399 correos leídos, 64 documentos tramitados y 55 pedidos ya en Sage sin teclear una línea.
El tiempo que ahorra no lo tenemos medido. Cuando lo midamos, lo verás aquí.
Lo que no te prometemos
Que no haga falta nadie: una persona revisa y da el clic antes de que nada vaya a Sage.
Que lea cualquier documento: lo que no es un pedido o una factura se descarta y se ve.
Que invente un cliente o un proveedor: si no lo reconoce, te lo pregunta.
Ahorros en horas o euros: no están medidos.
¿Lo vemos con un pedido tuyo?
Mándanos un pedido o una factura de verdad y te enseñamos cómo lo lee y cómo lo casa con tu Sage.